
Muhammad Ali vs Joe Frazier, Senna vs Schumacher, Federer vs Nadal... Todos estos duelos serán recordados en sus respectivos deportes durante años,
y el tema que ahora nos ocupa, será recordado durante años en la industria del videojuego. La telenovela de la semana, del mes, y seguramente del año, está en su momento más alto.
Infinity Ward y Activision han terminado chocando de forma brusca, algo que se veía venir desde hace meses. Infinity Ward, parte principar del éxito de la franquicia Call of Duty en los últimos años, pedía más respeto, más libertad de creación, y la exclusividad de la franquicia Call of Duty, o al menos de la marca Modern Warfare.
Activision por su parte, recordaba que los derechos de la franquicia le pertenecían, y le recordaba que Infinity Ward, estaba bajo las obligaciones de un contrato. Y se ha liado... No vamos a intentar saber quién tiene más culpa de las dos, pero los hechos son realmente graves, hasta el punto de que
Activision ha contratado y enviado multitud de empleados de seguridad a las oficinas de Infinity Ward en el día de hoy. Ayer por la noche, se celebró una intensa reunión con altos jefes de ambas compañías, y aunque los detalles no han sido filtrados, lo único cierto es que Jason West y Vince Zampella, altos cargos de Infinity Ward, no han acudido a sus puestos de trabajo.
Parece que Activision les ha cortado las alas, y los ha expulsado.
Por el momento, no sabemos si estos dos señores están relacionados con este tema, pero
Activision ha informado de que están investigando a Infinity Ward por brechas en el contrato e insubordinación. Los empleados ya han manifestado que se encuentran confundidos y preocupados por esta situación, que
básicamente es una guerra de jefazos, en donde no pueden hacer nada, y en done Activision tiene todas las de ganar.
Fuente:
XboxGo