
En la actualización de la semana pasada, Nintendo liberaba por medio del
blog oficial japonés de desarrollo del juego, información sobre la Isla de Ruri. Una isla que al contrario que el resto del reino, era prospera y enigmática, en donde existía una gran ciudad, y en donde presuntamente, su mandatario conocía los poderes de la magia para alcanzar este nivel de vida. Para conocer más sobre la isla, podéis pulsar
aquí. Esta semana,
Nintendo se ha querido centrar en la presentación de la propia Ciudad de Ruri, mostrando incluso un plano de la misma, y dos artworks de su aspecto. El creador asegura mediante la web oficial, que el objetivo al crear esta ciudad, es que los jugadores se sientan realmente allí.
También se ha mencionado que será
una ciudad totalmente viva, con elementos como las reacciones cambiantes de los transeúntes, los objetos que se muevan por el viento, etc. Sorprendentemente,
el equipo de desarrollo se desplazó a pequeñas ciudades europeas, para hacer trabajo de campo: "Antes de la creación de la ciudad, visitamos pequeñas ciudades de Francia e Italia. Fue para investigar. Por supuesto, es un mundo virtual de fantasía, por lo que no hay necesidad de hacer que coincida con la realidad. Sin embargo, mediante la incorporación de diseños arquitectónicos que se han hecho para albergar vida sobre una larga historia, seremos capaces de construir un mundo convincente".
La Ciudad de Ruri será la base de nuestras aventuras, por lo que supuestamente la visitaremos en muchas ocasiones. El propio productor del juego, asegura que la Ciudad de Ruri será muy diferente a la de otros juegos de rol, en donde existen multitud de callejones, y calles realmente anchas, para facilitarle las cosas al jugador, y que este no se pierda. Sin embargo en The Last Story para Wii, es probable que si caminas un buen rato por la ciudad, te acabes perdiendo. Existen muy pocos callejones sin salida en los que tengas que volver al inicio, y hay multitud de pequeñas callejuelas.
Todo ello, para ofrecer una experiencia única y diferente.



Fuente:
Andriasang