Atención niños y niñas, os voy a contar un cuento, el cuento de Resident Evil: Ultratumba, pero para ello necesito que ya conozcáis la historia, ya que no voy a hacer un "Previously on..." como en las series de TV. Por supuesto van a haber un montonaco de spoilers. Así que si no quieres saber nada de la película, mejor no leas esto y vuelve a coger el mando de la consola.
Al final de Resident Evil: Extinción, nos encontramos en las instalaciones japonesas de Umbrella, donde tienen una plantación de Millas Jovovichs (no, no se donde se pueden comprar las semillas) fruto del proyecto Alice. La película que hoy comentamos comienza con un ejercito de ellas degollando, acribillando y mutilando a soldados de la corporación. Y eso que la película no está recomendada para menores de 12 años. El jefe del garito, un rubiales que no puede vivir sin gafas de sol llamado Wesker (Shawn Roberts), decide salir por patas volando por los aires medio Tokyo. Esperemos que Akihabara se haya salvado. La Alice original, que es mas lista que el hambre, se cuela en el avión de Wesker que, tras una pequeña disputa, acaba estrellandose. Pero tranquilos; Alice sale del accidente vivita y coleando como en un añejo episodio del Equipo A.
Meses más tarde, Alice va a Alaska en busca de Claire Redfield (Ali Larter) y su grupo de supervivientes que fueron allí en busca de Arcadia, un lugar zombie-free. La encuentra amnésica y un poco ida de olla, pero no hay rastro de los demás. Siguiendo cualquier indicio de supervivientes, van volando de Alaska a Los Angeles (he mirado en el mapa y hay un buen cacho) donde encuentran a un grupo de ellos en la azotea de una prisión, entre elllos hay uno que salía en Al salir de clase pero es el primero en morir. Se lo carga el típico capullo rico, egoísta y cobarde (¡clichés al poder!) que roba el avión de Alice. Como en toda prisión que se precie, tiene que estar el protagonista de Prison Break, aunque aquí hace de Chris Redfield (Wentworth Miller) y sabe como escapar de la prisión (¡caramba, no me digas!) pero no se fían ni un pelo de él. No tendrán más remedio que soltarlo cuando los zombies y majini (los de la boca rara de Resident Evil 5) irrumpen en el edificio. Chris, el muy mamoncete, se tenia callado el paradero de un blindado y un arsenal, aunque para cuando pueden echar mano de él ya es demasiado tarde. Al final tienen que salir de la prisión por el método tradicional: un tunel excavado en el suelo.
Todos se van para abajo mientras Alice los cubre y se deshace de un buen numero de zombini (zombies+majini) en una espectacular explosión de la que sale saltando por la azotea a lo Bruce Willis en Jungla de Cristal. Cuando están listos para irse aparece el Boss de la pantalla, el majini executioner de Resident Evil 5 (al salir del cine oí a alguien decir que era de Silent Hill y me dieron ganas de darle una colleja por ignorante). Alice y Claire se dan de leches con el grandullón y les cuesta lo suyo acabar con él pero, como todos los buenos, ganan y logran salir. Una vez fuera de la prisión se dirigen Arcadia, de la cual han descubierto que se trata de un barco carguero.
Ya estamos en la fase final, un carguero lleno de enemigos por doquier y acción trepidante... pues va a ser que no. El carguero está completamente vacío a excepcion de los supervivientes, guardados en cápsulas para experimentación y deleite de la corporación Umbrella. Pero no todo iba a ser tan fácil. Cual villano de una peli de James Bond, Wesker se encuentra en su asiento, junto a su nuevo lacayo (el rico, egoista y cobarde) esperando la llegada de Alice. Wesker azuza sus chuchini (chuchos zombi + majini) contra la Jovovich pero, tras una pelea decepcionante en la que intervienen los hermanos Redfield, el malvado intenta escapar de nuevo y repetir la jugada de la explosión de Tokyo. Pero, esta vez, Alice ha sido más lista y coloca la bomba en el avión de Wesker el cual explota aparatosamente ante la divertida mirada de los buenos de la peli.
El epílogo muestra a un chorrón de fuerzas de Umbrella dirigiéndose hacia el carguero, dirigidas por una jamelga con traje ajustado y la cremallera abierta hasta el ombligo. Si, amigos y amigas, habrá continuación.
Tengo amigos que me odian por recomendarles ver esta película. Sin embargo, un servidor se lo pasó en grande viéndola, incluso habiéndola visto en 2D. Si que es cierto que la película abusa de recursos destinados al espectáculo, sobretodo el bullet time. Pero considero esta película bastante superior a la tercera entrega. Estas películas ya no se inspiran tan profundamente en los juegos, como tan bien hicieron con la segunda entrega, y ha llegado un punto en que es perjudicial para nuestra salud mental buscar paralelismos. Eso sí, me gustó el guiño de los hermanos Redfield acribillando a Wesker. Para los quisquillosos, me gustaría recordarles que las películas cuentan con el visto bueno de Capcom. Así que si buscáis culpables por una mala adaptación, empezad por la propia compañía que parió los juegos. No es una obra maestra, pero Resident Evil: Ultratumba entretenida lo es un rato largo, siempre que la mires con los ojos adecuados.
Como siempre, y para todo. Para gustos, colores. A mi me gustó (ya esta, ya lo he dicho).
9.4
9.4
9.6
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